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A la caza del cometa

Juan Diego Soler*, El Tiempo, agosto 21 de 2014

La sonda Rosetta buscará en un cometa las claves sobre el origen de la vida en la Tierra.

Hay un lugar del Sistema Solar, más allá del planeta Neptuno, en donde la luz del Sol es apenas un tenue resplandor en la distancia.

Este lugar está poblado de rocas y trozos de hielo, algunos tan grandes que podrían cubrir la mitad de la superficie de Colombia; otros tan pequeños como las partículas del humo de un cigarrillo.

Estos objetos giran alrededor del Sol formando un cinturón a más de 30 veces la distancia de la Tierra al Sol. Algunos de ellos son familiares, como Plutón, otros son igualmente grandes, pero son menos conocidos, como Eris, Haumea y Makemake, los llamados planetas enanos.

La mayoría de estos objetos se formaron al mismo tiempo que el Sistema Solar, cuando el Sol estaba rodeado de la nube de escombros de donde salieron todos los planetas, incluyendo la Tierra.

De vez en cuando, la cercanía de Neptuno altera el equilibrio de este cinturón, y uno de estos trozos de roca y hielo sale de su órbita estable y se precipita hacia el Sol.

A menos que choque contra algún planeta llegará a Júpiter, en donde la luz del Sol empieza a derretir parte del hielo que lo compone. Su superficie está protegida por el polvo interestelar que se deposita de la misma forma que el polvo terrestre se fija en las aspas de los ventiladores, pero de aquí en adelante la luz del Sol es más y más intensa y puede terminar por desintegrarlo.

A veces algunos de esos objetos sobreviven la cercanía al Sol y se aproximan a él para luego salir catapultados en órbitas que los llevan de regreso al lugar de donde vinieron. Algunos de ellos pasan cerca a la Tierra y podemos ver el resplandor de las colas que se forman con el material que resulta de su desintegración. Estos son los cometas.

Durante siglos nuestros antepasados interpretaron la llegada de un cometa como una señal divina o como un símbolo de tragedia. Para Genghis Khan la aparición de un cometa fue el mensaje de los dioses llamándolo a conquistar Asia y Europa. Para los habitantes de las comunidades que devastó, el cometa marcó el comienzo del apocalipsis.

Hoy sabemos que los cometas no son objetos de superstición sino componentes de nuestro Sistema Solar, cuyas órbitas podemos predecir. El astrónomo inglés Edmond Halley encontró en los registros históricos un objeto luminoso que aparecía cada 75 años, y en 1705 predijo la llegada del cometa que hoy lleva su nombre. Cuando el cometa Halley apareció en el cielo en febrero de 1986, su llegada fue para muchos como el regreso de un viejo amigo. Su próxima visita será en julio del 2061.

Hoy los cometas vuelven a ser noticia, porque la sonda Rosetta, de la Agencia Espacial Europea, está en la órbita del cometa P67/Churyumov–Gerasimenko, un trozo de hielo y roca del tamaño de la isla de Providencia, que en este momento está en algún lugar entre Marte y Júpiter.

El cometa se mueve a más de 50 veces la velocidad de un avión comercial y, en comparación, Rosetta es como un halcón volando junto al avión más grande de Avianca. En noviembre de este año una sonda del tamaño de un refrigerador llamada Philae se separará de Rosetta e intentará aterrizar en la superficie del cometa para estudiarlo con 11 instrumentos científicos que incluyen una cámara sensible a la luz visible e infrarroja, un taladro para extraer muestras y un espectrómetro para determinar su composición.

A medida que el cometa P67 se aproxime al Sol, comenzará a evaporarse y Philae registrará la composición de las capas cada vez más y más profundas. Si el agua en el hielo de P67 es similar al agua en los océanos de la Tierra, tendremos evidencia que refuerza la teoría de que el agua en nuestro planeta proviene de los cometas.

Si además el hielo de P67 contiene compuestos orgánicos como los que alguna vez pudieron haber iniciado la vida en el planeta Tierra, tendríamos una prueba de que las moléculas precursoras de la vida están distribuidas por todo el Universo.

*Juan Diego Soler, PhD. Investigador del IAS, Francia

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