Inicio > Articulos de Actualidad > Barranquilla y Atlántico: ficción y realidad

Barranquilla y Atlántico: ficción y realidad

Norman Alarcón Rodas, Barranquilla, noviembre 12 de 2014

La percepción que se tiene sobre los fenómenos sociales varía según el cristal con que se les mire. De acuerdo a las dos últimas administraciones de la capital del Atlántico, estamos presenciando un renacer de la ciudad que progresa en todos los órdenes, el mejor modelo de salud de Colombia, un boom de la construcción, una de las menores tasas de desempleo del país, reducción de la pobreza, zonas francas por doquier, desalojo del espacio público del centro histórico, Plan de Ordenamiento Territorial impuesto por decreto hasta el 2032, inusitados recaudos impositivos, febril actividad portuaria, todo lo cual apunta a mostrar a Barranquilla como la capital del Libre Comercio.

Pero resulta que hay que mirar el otro lado de la Luna. La conflictividad social es el principal rasgo característico de la Arenosa en las dos últimas alcaldías, obviamente relacionada con el modelo económico y social impuesto a nuestro país y por lo tanto a la Costa Atlántica. La economía atlanticense viene perdiendo peso en el Producto Interno Bruto Nacional. Si nos atenemos a las cifras del Dane, el PIB departamental se redujo entre el 2000 y el 2013 en 11,4 por ciento respecto al PIB nacional.

Ahora bien, las actividades productivas en el departamento en relación con el PIB departamental sufrieron importantes bajones así: el sector agropecuario entre el 2000 y el 2013 pasó de ser el 2.6 por ciento al 1.9 por ciento, una rebaja del 27 por ciento. La industria manufacturera de representar el 18.6 por ciento bajó al 13.4 por ciento, una merma del 28 por ciento. El comercio que representaba el 10 por ciento en 2000 se redujo al 7.4 por ciento en 2013, una reducción del 26 por ciento. A contrapelo otros sectores aumentaron su participación en el PIB departamental, como la construcción que subió el 250 por ciento, las instituciones financieras crecieron el 41 por ciento y la carga impositiva aumentó un 22.3 por ciento. Es contradictorio que la economía real (industria y agro) junto con el comercio se desplomen y se dispare el boom de la construcción, la banca y el recaudo impositivo.

Por los lados de la actividad portuaria, en el mes de junio de 2014 las importaciones superaron por más del doble las exportaciones, 385.796 toneladas las primeras y 162.882 toneladas las segundas, lo que muestra la magnitud del libre comercio que dispara las compras de productos extranjeros, golpeando la producción interna y el empleo nacional.

Es necesario hacer análisis concretos teniendo en cuenta las cifras que nos muestran cómo se acentúa el fenómeno de la desindustrialización, la pérdida de empleos calificados, la entronización del rebusque, el aumento de la pobreza extrema que pasó en Barranquilla del 3.8 al 4.2 por ciento entre 2012 y 2013 (Dane), todo lo cual se traduce en mayor inseguridad, desempleo, descomposición social. Solo a las élites plutocráticas, que no pagan la plusvalía, les va muy bien, mientras las clases medias y populares se debaten en medio de las dificultades, agobiadas por los impuestos, pero pugnando por nuevos horizontes.

POLO DEMOCRATICO ALTERNATIVO
Siga a Jorge Enrique Robledo en Twitter
  • Imágenes
  • Videos
  • Audios
  • Todas
  • Todos
  • Todos

  • Suscríbase a la lista del PDA-MOIR

    Comunidades del MOIR

    POR LA SOBERANIA, EL TRABAJO Y LA PRODUCCION ¡RESISTENCIA CIVIL!
    Sede Nacional : Carrera 24 No. 27-25 Bogotá Colombia - Teléfono: (57 1) 245 7126.

    Seguir la vida del sitio