Inicio > Articulos de Actualidad > Carlos Gaviria Díaz: el maestro

Carlos Gaviria Díaz: el maestro

Eudoro Alvarez Cohecha, Villavicencio, abril 5 de 2015

En mi recuerdo grato de Carlos Gaviria Díaz, fallecido recientemente, está su figura robusta, destacada por su melena y barba blancas, trepado en la tarima de la emblemática plaza de los Centauros, en Villavicencio, completamente abarrotada por gentes ansiosas de oírlo, rodeado de altos dirigentes del Polo, Jorge Robledo entre otros, en gira cuando disputó la presidencia de la república a Álvaro Uribe y al término de su discurso entonó la copla llanera: “Yo nací en los mesmos llanos/Y me llamo Ladislao:/Yo soy un turpial puel pico/Y un tigre por lo pintado:/Con una lanza en la mano/Y un garrote encabuyao/Yo soy más bravo que un toro/Y más ágil que un venao./Yo me resbalo en lo seco/Y me paro en lo mojao; incluida por Eduardo Carranza en publicación que en honor a su tierra, había hecho el vate de Apiay en el año de 1976, como nos lo recuerda Oscar Pabón, cuando se celebró el centenario del poeta Metense.

Luego de una profunda lección sobre los alcances de su propuesta política, rematada con esa copla, tocó las fibras de la llaneridad, manera didáctica con que inculcó a la multitudinaria audiencia sus arraigadas convicciones democráticas sobre el conflicto armado:” el empleo de las armas para la solución de los conflictos contradice los métodos y los propósitos que propugna nuestro partido”, afirmó categóricamente y agregó” las partes en conflicto deben acudir a diálogos y negociaciones en busca de acuerdo de paz”.

Proclamó con ardentía el derecho y el deber de hacer oposición en un sistema que se precie de democrático. He re- escuchado, como lección indeleble, su intervención magistral en Cali, cuando señaló que la política es la más noble de las acciones; calificó como “prácticas delictuales” al clientelismo y la corrupción, distintivas del accionar del partido único de gobierno, en las distintas épocas de la historia nacional, a las que no se pueden llamar Política, pues son una deformación perversa y malsana, causales de la confusión popular de considerar la actividad política como una eventualidad despreciable .

Defendió la dignidad nacional en la forma que esta debe tomar, que no es otra que la de la soberanía, que permita a una nación con tantos recursos, salir del fango al que la han llevado quienes lo primero que perdieron fue precisamente la dignidad y el concepto de soberanía lo borraron de los vocablos de su decir y accionar.

No imaginaba democracia política sin su consubstancial democracia económica; Un país con mayoría de pobres, no se puede considerar un conglomerado demócrata. La izquierda la supuso siempre como el estar del lado de los débiles; por eso siempre actuó del lado de las minorías discriminadas y de las mayorías excluidas de los bienes materiales, que se procuran desde la dirección de un estado democrático en teoría.

A su partido, el Polo, dejó una directriz insoslayable “sin sectarismo y sin ambigüedades”: unidad indisoluble para intentar consensos. A la justicia, un ejemplo que los magistrados enlodados por corrupción parecen no haber ni querido aprender. A la Nación el que sí se puede hacer Política, con mayúscula, para salvarse de la postración a la que se ha llegado. Estas verdades son las que sobrevivirán al Maestro.

POLO DEMOCRATICO ALTERNATIVO
Siga a Jorge Enrique Robledo en Twitter
  • Imágenes
  • Videos
  • Audios
  • Todas
  • Todos
  • Todos

  • Suscríbase a la lista del PDA-MOIR

    Comunidades del MOIR

    POR LA SOBERANIA, EL TRABAJO Y LA PRODUCCION ¡RESISTENCIA CIVIL!
    Sede Nacional : Carrera 24 No. 27-25 Bogotá Colombia - Teléfono: (57 1) 245 7126.

    Seguir la vida del sitio