Inicio > Bitácoras > José Fernando Ocampo > Carlos Gaviria Díaz: jurista, profesor y político

Carlos Gaviria Díaz: jurista, profesor y político

José Fernando Ocampo T., Bogotá, abril 1 de 2015

Carlos Gaviria fue un jurista consumado, un magistrado incólume, un profesor del derecho, un político de izquierda, un hombre culto, un baluarte del Polo Democrático Alternativo, un gran personaje nacional. Pero también fue mi amigo y quiero comunicar aquí cuatro recuerdos personales con él que dejaron impacto en mi vida. Me llevó de profesor a la Universidad de Antioquia, fui testigo de su lucha por la transformación de la enseñanza del derecho, estuve junto a él en la fundación y dirección del PDA y participé en su campaña presidencial. Su muerte significa una pérdida inmensa para el Polo y para el país.

Carlos revolucionó la enseñanza del derecho en Colombia. Fue elegido decano de la facultad en la Universidad de Antioquia en 1968 y planteó allí el cambio fundamental que estremecería su enseñanza y su práctica. Para él, el derecho partía de una relación dialéctica entre los códigos y la historia de los casos concretos de la realidad jurídica. Los códigos son, en gran parte, letra muerta, los casos jurídicos son la historia viva de su aplicación. Por eso transformó la enseñanza universitaria del derecho. Su base principal no eran los códigos, sujetos a modificaciones circunstanciales. El profesional del derecho tenía que entender el país, su historia, las condiciones de la política, profundizar en la ética, mirar el mundo, conocer la sociología, reconocer la economía. Por eso en su plan de estudios sacó a los estudiantes sumidos sólo en los códigos, los metió en la concepción del derecho y en la realidad política y económica del país. Esa fue su revolución. Como yo acababa de obtener mi doctorado en ciencia política me llevó de profesor para que le colaborara en su transformación de la carrera de derecho.

Esta transformación de la enseñanza del derecho en la Universidad produjo un terremoto en los círculos del establecimiento jurídico de Antioquia. Jueces, magistrados, penalistas, notarios y demás, organizaron una presión sobre la rectoría de la Universidad para destituir a Carlos. El Consejo Superior así lo hizo y le restituyó el poder al círculo tradicional de los abogados que controlaban la facultad de Derecho. No calcularon la reacción de estudiantes y profesores de todas las facultades y carreras. Fue la primera huelga que me tocó en mi carrera universitaria y fue la primera en que participaron profesores universitarios. No solamente el Consejo tuvo que devolverle la decanatura a Carlos, sino que produjo un cambio en los estatutos de la Universidad, fortaleció la organización de los profesores y dejó las bases de la organización estudiantil para las extraordinarias jornadas del movimiento del 71. Traté de defenderlo en una asamblea de profesores que habían decretado el primer paro profesoral en la historia universitaria, atacando la composición del Consejo Superior tomada de las universidades estadounidenses que dominaba en la de Antioquia. La consecuencia fue mi expulsión fulminante como profesor. Pero el movimiento triunfó, restituyeron a Carlos a la decanatura y anularon mi destitución. Así se afianzó nuestra amistad.

No le perdí la trayectoria a Carlos. El gobierno nacional entró a saco las universidades públicas del país y nombró en ellas rectores que quedarían para la historia con el título de “rectores policías”. El Departamento de Ciencias Sociales de la de Antioquia fue desmantelado y todos los profesores fuimos destituidos. Fue para Carlos un período conflictivo que apuntó a desmontar la transformación de la enseñanza del derecho en las universidades Nacional, Antioquia y Valle que él había liderado. Años después acudí a su colaboración en la Corte Constitucional de la que fue uno de sus primeros magistrados después de la Constitución del 91. Pero volví a encontrarme con él en la fundación del Polo Democrático Alternativo en su primer Congreso. Fue elegido presidente del Polo. De allí salió para la campaña presidencial contra la reelección de Uribe. Lo acompañé a muchos sitios. Nunca me imaginé que Carlos se convertiría en el candidato presidencial de izquierda más votado en la historia del país. Fueron más de dos millones y medio de votos. Carlos tendría que haber vuelto a presentarse como candidato en las elecciones siguientes contra Santos. Lo que sucedió fue una desgracia histórica. En el Polo se impuso la elección primaria para escoger el candidato presidencial. Petro, que estaba más fuera que dentro del Partido, le ganó a Carlos la elección primaria. En mis recuerdos esta fue la única derrota de Carlos en su vida.

Nunca dejó de ser un profesor de derecho, de ética, de historia. Sus discursos políticos eras profesorales, didácticos, sistemáticos, profundos. Su concepción del derecho no estaba cimentada en códigos transitorios, sino que estos surgían de una concepción de la sociedad y de la historia nacional. Tenía que ver con una visión directa y profunda de la realidad que en la filosofía se denomina materialista. Así era, como una consecuencia directa de su percepción vital. No encuentro otra forma de atribuirle a algo diferente su concepción política. Por eso el derecho no podía ser para él un código muerto y estático. Para la transformación de su enseñanza lo arriesgó todo para sacarlo del formalismo escolástico que dominaba el derecho en las universidades colombianas. Una visión histórica de estas características fue lo que lo apartó de la tradición bipartidista que controlaba la política nacional de dos siglos. Fue eso lo que lo condujo a comprometerse con un proyecto histórico que le daría una visión trascendental a la política colombiana. También lo que lo llevó a comprometerse con el Polo Democrático Alternativo hasta llegar a su presidencia y a su candidatura presidencial. Ya Carlos Gaviria pasó a la historia y que ello contribuya a sostener su proyecto político para construir una Colombia independiente de toda dominación extranjera, de características democráticas y que su programa le sirva a la mayoría del pueblo.

POLO DEMOCRATICO ALTERNATIVO
Siga a Jorge Enrique Robledo en Twitter
  • Imágenes
  • Videos
  • Audios
  • Todas
  • Todos
  • Todos

  • Suscríbase a la lista del PDA-MOIR

    Comunidades del MOIR

    POR LA SOBERANIA, EL TRABAJO Y LA PRODUCCION ¡RESISTENCIA CIVIL!
    Sede Nacional : Carrera 24 No. 27-25 Bogotá Colombia - Teléfono: (57 1) 245 7126.

    Seguir la vida del sitio