Inicio > Prensa > Revista de Prensa > Carta abierta al presidente Uribe

Carta abierta al presidente Uribe

Elkin Mesa Muñoz, Periodista, febrero 22 de 2010

Doctor

Alvaro Uribe Vélez

Presidente de la República

Casa de Nariño

Señor Presidente:

En nombre de más de treinta y cinco millones de colombianos, incluyendo a los ilegales, y con el debido respeto mío por su cargo y por el respeto que usted debe tener por sus electores, le ruego el favor de no afirmar que no pretende retener el poder ejecutivo del Estado, porque la verdad es que sus esfuerzos por lograrlo –con su nombre o con el de un presunto elegido— son tan visibles y ostentosos en discursos, entrevistas y presencia física que el todo parece ser una forma análoga al secuestro de la Presidencia de la República en la nación que le agradece de su primer mandato la conquista de la Seguridad Democrática, en numerosos municipios apartados de las grandes ciudades como un bien social de las comunidades locales, pero que ya a través de las protestas nacionales o de las voces del silencio implora un cambio de régimen que de no ejecutarse pronto llevaría a todo el espectro del territorio colombiano a lo que usted tanto teme: una hecatombe. Que no la secuestren, Señor Presidente. Ni con su apellido ni con él de uno de los miembros de su equipo pues todos dan la impresión de ser iguales en una especie de clonación de un pensamiento larvado por anhelos sicóticos políticamente transmitidos.

Digo “ en nombre de 35” porque me refiero a quienes no votaron por usted y a ilegales que aun siendo despiadados en muchos de sus actos, luego de escapar a su mano dura tal vez quisieran en el mando a alguien diferente con quien hacer la paz y creo que podría decir en nombre de 42 millones porque los desaciertos suyos y de los miembros de su equipo en el segundo mandato ya no agobian o molestan simplemente a quienes están en la oposición sino que desesperan y siembran desesperanzas entre sus electores en razón de que ni usted ni dos de sus presuntos sucesores creen que se debe cambiar de rumbo y que no se puede echar ni un paso atrás a pesar de ser sabedores de que toda una comunidad ha sido herida por las tachuelas y espinas de un camino que no quieren rectificar ni pavimentar y que exhibe de manera impúdica cruces de todos los tamaños, como las de los mal denominados “Falsos Positivos”, que constituyen una inmensa pirámide en la cual aparecen arriba los beneficiarios de unas recompensas montadas sobre la sangre de centenares de colombianos.

Lo que se ve hoy día, en un resumen de años recientes, es un conjunto de otras pirámides, tantas que dan la imagen de un carrusel en el cual las figuras protagonistas ruedan, vuelan y se disparan en diferentes direcciones. Pirámides con marcas ya tan reconocidas nacionalmente como la de la gaseosa más global: “DMG” ,por las omisiones de sus funcionarios, posiblemente para proteger a compañeros oficiales; “AIS”, por indisculpables extravíos ministeriales de dineros agrarios ,”NULES.com”, en representación de todas las contrataciones desgreñadas y corruptas que se han permitido y “EPS” como símbolo de la desatención del Estado para las carencias de salud de millones de compatriotas, tanta que ya amenaza como la oficialización de lo que podríamos llamar la muerte sin ninguna dignidad.

Estas ocurrencias solo benefician por supuesto a quienes se pasean cínicos y orondos en las crestas de las pirámides del carrusel mientras crece la desocupación democrática en todo el país y la inseguridad también democrática en numerosas ciudades hoy en manos de mafias de asociados narcotraficantes con paramilitares y otros ilegales. Casos aceptados de anticristiano e ilegal enriquecimiento, olvidando sus protagonistas el viejo dicho de que es más fácil pasar a un camello por el ojo de una aguja que un rico entrar al reino de los cielos. Y lo peor es que se trata entonces de problemas delincuenciales de nociva cohesión sin solución porque se afirma a diestra y siniestra que no habrá cambio del rumbo trazado por unas personas a las cuales se les agotó el espectro del cerebro de ideas y el disco duro de los computadores de sus servidores.

El régimen que tenemos es presidido por un hombre ajeno a la paz y distante de una necesaria reconciliación y convivencia entre colombianos y que como tal tampoco ha conseguido mantener buenas relaciones con países vecinos cuya cercana amistad reclama el desarrollo de nuestra economía.

Le digo estas cosas, Señor Presidente, porque creo que es una de las muchas obligaciones de un periodista que gracias a la vida aun puede utilizar la libertad consagrada que usted no ha mancillado y también porque tengo el privilegio de ya haber cumplido sin encrucijadas un ciclo en el ejercicio de la profesión, sin haber sido acallado por los dueños de ningún medio ni antes ni después de su desempeño como redactor político de “El Tiempo”, seguramente el más importante de todos, en los mejores días de Hernando y Enrique Santos Castillo, cuando un periodista era el intermediario entre el Estado, la clase gobernante y la comunidad como defensor y portador comunicador de la verdad, y entonces puedo decir que individualmente vivo bien sin tener que depender de ansiedades por favores oficiales o de figurar en la nómina de un nuevo canal de televisión, pero si muy triste viendo como los colombianos de la generación que terminó por conformarse en el segundo periodo de su gobierno son personas sin norte en un territorio controlado por bandas de mafiosos, criminales e ilegales y con el solo entretenimiento de asistir frente al televisor, noche a noche y frustrados, como integrantes de la franja de desempleados, no para saber de la situación en que quedan las víctimas de mil violencias y escuchar el enjuiciamiento de los malevos , sino para aprender con envidia de la magnificación de todas las actividades de capos rodeados de mujeres bellas en lujosas residencias llenas de costosos autos último modelo y para las cuales la Comisión Nacional de Televisión siempre mantiene el semáforo en verde.

Señor Presidente: Guarde para la historia lo mejor que encuentre en su hoja de vida pública, de un paso a un costado, permita que un contendor corrija el rumbo y haga algo para que mañana no vayan a coronar como adivino a Carlos Lleras de la Fuente por haber dicho hace más de cuatro años en uno de sus escritos que el suyo sería un gobierno de mafias.

Con respeto, su compatriota,

Elkin Mesa Muñoz

Periodista

elkinmesaune@gmail.com

Teléfono 310 213 70 89

POLO DEMOCRATICO ALTERNATIVO
Siga a Jorge Enrique Robledo en Twitter
  • Imágenes
  • Videos
  • Audios
  • Todas
  • Todos
  • Todos

  • Suscríbase a la lista del PDA-MOIR

    Comunidades del MOIR

    POR LA SOBERANIA, EL TRABAJO Y LA PRODUCCION ¡RESISTENCIA CIVIL!
    Sede Nacional : Calle 39 Nº 21-30 Bogotá Colombia - Telefono: (57 1) 245 9647.

    Seguir la vida del sitio