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El capital financiero tras la venta de isagén

Cedetrabajo Capítulo Valle, Cali, enero 12 de 2016

La enajenación de la tercera generadora eléctrica del país (con un 16.45% de la producción energética total) se hará en medio de un estancamiento de la economía global, producido por el comportamiento del sistema financiero. Por lo tanto, la compra de la participación del 57.66% de la Nación en Isagén, parece ser un negocio para un sector financiero alicaído. De nuevo se repite la fórmula empleada después de la crisis del 2008: los Estados pueden asegurarles al capital financiero internacional, negocios con mínimo riesgo, ya sea cediendo los activos públicos o subsidiando sus créditos con dinero público (como en el caso de las carreteras 4G).

LOS PROPONENTES

Por cuenta del diseño de la subasta, los posibles compradores nacionales fueron excluidos y al final del proceso quedaron dos proponentes en contienda: Brookfield Asset Management y Colbún Desarrollo SpA. Sin embargo, Colbún informó el pasado viernes a la Superintendencia de Valores y Seguros (SVS) de Chile a través de un oficio, que ya no participará de la subasta debido al aumento de los precios de las acciones y a las modificaciones en los plazos establecidos . Cabe resaltar que el presidente de la empresa, el 28 de Diciembre del 2015, ya había puesto en duda la presencia de la misma en la subasta mientras estudiaban los nuevos términos . De esta forma, se confirma la participación de un único oferente que anula cualquier argumento democrático del proceso emprendido por el gobierno de Colombia, que sin duda beneficiará directamente a BrookField. A continuación se analizarán entonces algunas características de ambas compañías.

Si bien el Fondo de inversiones Brookfield Asset Management cotiza en la Bolsa de Toronto (de aquí su nacionalidad Canadiense), el grueso de sus inversiones, un 65%, se localizan en el sector financiero de los Estados Unidos . El Fondo Brookfield está inmerso en un sector financiero responsable de la última crisis económica global que el mundo atraviesa en la actualidad, de ahí que una eventual compra de Isagén signifique que parte de la generación eléctrica de Colombia se convertiría en un commoditie atado a la dinámica del sector financiero de los Estados Unidos.

Como un fondo de inversión contemporáneo, el portafolio de Brookfield Asset Management no se limita en gestionar activos reales (participación en empresas e infraestructura), sino que por el contrario, aquellos pierden participación, comparados con las inversiones de tipo alternativo, productos financieros estructurados, renta fija tradicional y la renta variable y de reaseguro riesgo-finito , dirigidos a obtener sobreganancias especulativas de alto riesgo. Para Moody’s, una agencia de calificación de riesgo, el Fondo Brookfield está pasando por una etapa de diversificación geográfica, adquiriendo activos físicos (muchos de ellos públicos) en países con crisis económica , lo que permite asegurarse buenos precios de compra.

La Información económica actual da cuenta de sus nuevas adquisiciones. En Brasil (quien sufre su peor crisis económica), el Fondo Brookfield controla concesiones de carreteras, aeropuertos, 1.323 kilómetros de tendidos eléctricos de 500 kV, 345 kV y 230 kV y preparan nuevas compras en el débil sector inmobiliario del país carioca. En Chile, Brookfield lideró en 2006 el consorcio que adquirió el 100% de la firma de transmisión de energía eléctrica Transelec y el 50% de la firma que controla las autopistas en Santiago de Chile, a la vez que prepara propuestas para la subasta de nuevas generadoras hidroeléctricas. Y en Colombia, el Fondo ya es dueño (junto con los fondos de pensiones) de la empresa de Energía de Boyacá por la que pagó $ 0,8 Billones.

Sin embargo, la masiva compra de activos viene siendo apalancada con deudas que según Moodys superan el monto de su calificación crediticia , y además advierte que el Fondo está respaldando sus deudas (cada vez en mayor proporción) con el mercado de capitales y no sobre adquisiciones y actividades de recaudación. La actuación del Fondo podría conducir a un proceso de especulación financiera con el agua (y la energía) de Isagén y Ebsa. Así, veríamos servicios públicos estratégicos para el desarrollo autónomo de Colombia, convertidos en comodities objeto de especulación.

La entrada en Colombia del Fondo Brookfield (en Colombia hay 55 fondos) ocurre en un momento donde se pronostica que los capitales financieros se refugien de nuevo en los Estados Unidos, motivados por mejores tasas de interés. Dicho fenómeno económico que no ocurría desde hace 10 años, podría reforzar en el país un comportamiento inherente de los fondos contemporáneos: invertir en una empresa de bajo riesgo en el menor tiempo posible y vender su parte (obteniendo grandes utilidades) para después repatriar el capital al mercado de EEUU.

Por otra parte, la chilena Colbún, que era el segundo proponente, representa en términos de ingresos y capacidad instalada, menos de la mitad del tamaño de su competidor en la subasta . Mientras que el fondo de inversiones Brookfield aduce tener decenas de años de experiencia en operar hidroeléctricas fuera de Canadá, para Colbún sería la segunda adquisición fuera de Chile (controla 23 empresas eléctricas en Chile), la primera consistió en la compra de una hidroeléctrica en Perú.

Colbún (del grupo económico Matte) está en un proceso de internacionalización, motivado entre otras razones por el endurecimiento de la regulación ambiental y tributaria chilena, que le ha impedido terminar la hidroeléctrica HidroAysén y ha ocasionado una reducción en su utilidad neta al pasar de US$ 123 millones en el primer semestre 2014 a US$ 57 millones en 2015, además de su correspondiente pérdida de valor del Ebitda . Se concluye entonces que las leyes en Colombia le iban a permitir actuaciones a Colbún que en Chile están prohibidas o reguladas.

Además, Colbún sostiene un pleito político-económico con la Presidencia de Chile. La Empresa se opone a la idea del gobierno de construir una generadora pública que permitiría una vez puesta en marcha, mayores niveles de competencia entre los generadores y por contera, una regulación antioligopolio del mercado eléctrico chileno . Mientras que en Colombia, la venta de Isagén no apunta a debilitar el oligopolio en la cadena de producción, sino que por el contrario lo que se busca es reemplazar un monopolio natural público, por un monopolio privado y de capital extranjero. No obstante los beneficios anteriores, la firma chilena optó por retirarse definitivamente de la subasta, abriendo un debate político sobre la transparencia de la puja entre a uno, que además no incrementará el precio de venta propio de las licitaciones, sino que lo mantendrá al mínimo en favor de la multinacional.

LO ESTRATÉGICO VS EL NEGOCIO

Los recursos de la venta de la participación accionaria de la Nación en Isagén no garantizarían por sí solos el cierre financiero de las autopistas de cuarta generación como lo insinúa la propaganda del Gobierno, en cifras aproximadas, se necesitan vender 10 empresas del valor de Isagén para financiar todas las fases del proyecto de las vías . El Gobierno tiene en su portafolio alternativas de financiación que vienen ocultando sistemáticamente. La única certeza del destino de los recursos posventa de Isagén es la capitalización de un Banco que ofrecerá créditos baratos con 8 años de gracia . Sin embargo, la financiación de las vías (más de 55 billones) es tan incierta, que podría ocurrir que Colombia se quede sin Isagén y sin la totalidad de las vías propuestas.

La venta de Isagén supondría la pérdida por parte del Estado de un instrumento de regulación de un mercado eléctrico oligopólico. Para La Contraloría de la República, “las empresas estatales han mostrado ser el principal instrumento con que ha contado el país para garantizar una oferta energética eficiente y confiable, fundado en inversiones para el desarrollo de la capacidad instalada que se requiere con miras a suplir las necesidades que presenta la demanda nacional de energía eléctrica” . En consecuencia, Isagén es una herramienta estratégica del Estado para garantizar una oferta energética y no debe ser vista como una empresa intrascendente y de baja rentabilidad.

COMENTARIOS FINALES

La utilidad neta de los nuevos dueños de Isagén provendrá mayoritariamente de cuatro fuentes:

a) La subvaloración del valor la empresa.

b) La liquidación de activos indirectos .

c) La tarifa: entre el 2002 y 2015 el costo de generación en la tarifa se ha incrementado 108% , además en la fórmula de la tarifa también se incluye una variable que permite remunerar rápidamente el capital invertido . Es decir que continuará el aumento indiscriminado de las tarifas de energía para los colombianos.

d) La especulación financiera: una vez el fondo de capital recupere su inversión, es probable que la oferte en el mercado de capitales y así obtenga sobreganancias.

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