Inicio > Prensa > Revista de Prensa > El fracaso de Gas Natural Fenosa

El fracaso de Gas Natural Fenosa

Alberto Luna Ávila, Diario La Libertad, Barranquilla, noviembre 18 de 2016

“La verdad es que no sé por qué son las protestas, yo vengo de muchos países y en todos se nota el progreso, en las ciudades en donde estamos se ve el desarrollo, o sea que el nivel de electrificación es aceptable” José García Sanleandro, Gerente General de Electricaribe.

El grupo español Unión Fenosa, más tarde Gas Natural Fenosa, en los años noventa se irriga por América Latina, buscando mercados más rentables e ingresando al sector energético de la región con la compra de un conjunto de empresas eléctricas en República Dominicana, Costa Rica, Nicaragua, Guatemala, Panamá y Colombia, gracias a un nuevo modelo económico con un marco jurídico y tarifario que le favorecía, mayor flexibilidad laboral, pensional y tributaria, abriendo al capital privado las empresas de servicios públicos estatales, adquiriéndolas a un precio inferior a su valor estratégico, junto al atractivo de operar en régimen de monopolio, lo que le significaría mínimas inversiones y una mayor ganancia.

En República Dominicana entra Unión Fenosa al mercado eléctrico, comprando en 1999 el 50% de las empresas distribuidoras de energía Edenorte y Edesur. Pero ante una alza desmesurada de las tarifas, el desmejoramiento del servicio y la falta de mantenimiento, por parte del grupo ibérico, con apagones y racionamientos permanentes, que originaron fuertes protestas en toda la isla y graves enfrentamientos entre la población y las autoridades, durante el tiempo que el monopolio español manejo el mercado de la distribución eléctrica, el gobierno dominicano decide intervenir, acusando a Unión Fenosa de no cumplir con los compromisos de mantenimiento y suministro y dejar casi en la quiebra a las distribuidoras. Al final se llega en el 2009 a un acuerdo, donde se transfiere el 50% de la firma española en Edenorte y Edesur a la Corporación Dominicana de Empresas Eléctricas Estatales (CDEEE), quedándose el Estado con el 100% de la distribución.

Ganando un concurso para la privatización del servicio eléctrico, Fenosa penetra en el mercado guatemalteco en 1999, creando para ello dos empresas distribuidoras, Deocsa que cubría la zona occidental y Deorsa, la oriental, abarcando de esta manera 20 de los 22 departamentos de Guatemala. Pero ante los cobros indebidos mediante un impuesto ilegal, en el 2004 la Corte Constitucional denuncia el hecho y le exige que debe devolver cerca de 200 millones de euros a los usuarios, lo que nunca lo hizo. En el 2009 unas treinta organizaciones sociales se unen y denuncian los abusos de la multinacional española como altas tarifas, cobros indebidos, la mala calidad del servicio, cortes de energía sin previo aviso, demandando la nacionalización del sector y la expulsión de la multinacional española. La repuesta de Gas Natural Fenosa, gerenciada por José García Sanleandro, actual director general de Electricaribe, fue dejar sin energía durante varias semanas a la población, a lo que sucedieron marchas, plantones y tomas de carreteras por todo el país, decretando el presidente guatemalteco el estado de sitio en la región de San Marcos. Al mismo tiempo se iniciaron una serie de asesinatos de dirigentes populares opuestos a los abusos a la empresa, entre ellos, Víctor Gálvez, presidente del Frente de Defensa de los Recursos Naturales y Derechos de los Pueblos (FRENA). Ante el rechazo general y las agudas protestas en Guatemala, Gas Natural Fenosa decide vender en el año 2011 sus acciones en las dos empresas distribuidoras al fondo británico Actis por casi 500 millones de dólares.

En Nicaragua, la anterior Unión Fenosa comienza a operar en el año 2000, cuando el ejecutivo y la Asamblea Nacional le entregan en concesión por treinta años, la distribución y comercialización de la energía del país a través de dos empresas, Disnorte y Dissur, apoderándose de casi el 84% de las acciones. Con el monopolio del servicio por parte de la empresa española, comienza el sufrimiento del pueblo nicaragüense: falta inversión en la red eléctrica y el alumbrado público, cortes en el suministro, racionamientos de hasta ocho horas diarias en algunos sectores, abusos a los usuarios, daños en los electrodomésticos, electrocutados por fallas en el servicio, violando de esta manera el contrato de concesión. Con la llegada de Daniel Ortega al poder, comienzan los fuertes enfrentamientos entre el gobierno y Unión Fenosa, con amenazas del presidente de intervenir a la empresa. Ante esa situación en el 2013 la ya conformada Gas Natural Fenosa decide vender 84% de sus acciones que tenía en Disnorte y Dissur por valor de $57,8 millones de dólares a un consorcio conformado por las firmas ibéricas TSK-Melfour Internacional.

Hechos que demuestran el total fracaso en la prestación de un servicio eficiente por parte del grupo español Gas Natural Fenosa en Centroamérica y el Caribe, del cual Colombia no es la excepción.

POLO DEMOCRATICO ALTERNATIVO
Siga a Jorge Enrique Robledo en Twitter
  • Imágenes
  • Videos
  • Audios
  • Todas
  • Todos
  • Todos

  • Suscríbase a la lista del PDA-MOIR

    Comunidades del MOIR

    POR LA SOBERANIA, EL TRABAJO Y LA PRODUCCION ¡RESISTENCIA CIVIL!
    Sede Nacional : Carrera 24 No. 27-25 Bogotá Colombia - Teléfono: (57 1) 245 7126.

    Seguir la vida del sitio