El Usuario Nº 24, Manizales, octubre-diciembre de 2008
Con la reforma de la constitución en el año 1991, se anuncio que la prestación de los servicios públicos domiciliarios mejoraría por que se abría, de manera total el sector, a la participación del capital privado nacional y extranjero. Así quedó consagrado en el artículo 365 de la Constitución. Las leyes 142 y 143 de 1994 organizaron el negocio de los servicios públicos domiciliarios y lo abrieron al capital privado, especialmente a las multinacionales.
El acueducto de Buenaventura fue construido por los ferrocarriles Nacionales a principio de los años 30, luego paso al manejo del Instituto de Fomento Municipal, Insfopal, hoy desaparecido. Cuando el Insfopal se acaba, el acueducto es transferido a la empresa estatal regional Acueductos del Valle, Acuavalle. También, durante muchos años, el municipio de Buenaventura manejó de forma directa el alcantarillado, a través de las Empresas Públicas Municipales EE.PP.MM.
En el 2000, luego de una bien orquestada campaña de desprestigio de Acuavalle y las EPM y amparados en el programa de modernización empresarial promovido por el Gobierno Nacional, se inicio la privatización. Primero escindieron el acueducto de Acuavalle, luego liquidaron las EE. PP. MM, y después crearon la Sociedad de Acueducto y Alcantarillado de Buenaventura SAAB, dándole facultades para contratar la operación de ambos servicios con el sector privado.
En una licitación amañada se le dio, por 20 años, el contrato para la administración de los sistemas de acueducto y alcantarillado a la empresa Conhydra SA, una sociedad con origen en Santa Fe de Antioquia. Ésta, luego de “ganar” la licitación, creo a Hidropacifico SA para que manejara el acueducto y el alcantarillado de Buenaventura.
De acuerdo con el contrato la responsabilidad de Hidropacifico, es la de operar los sistemas de acueducto y alcantarillado con unos niveles mínimos de calidad, elaborar el catastro de usuarios y mantenerlo actualizado, elaborar y actualizar el inventario de redes, mantener los sistemas y equipos que recibió de S.A.A.B. y elaborar y diseñar el Plan de Obras e Inversiones, -cuya financiación es responsabilidad del Municipio- de acuerdo con el contrato. A la nueva empresa se le entrego, prácticamente, el patrimonio acumulado en más de 70 años, incluido el tecnológico. Con este contrato -por lo demás leonino- la nueva empresa privada se comprometió a suministrar agua potable, las 24 horas, para todos los usuarios en un termino de tres años.
En el año 2003, según BRC Investor Services S.A., había 38.193 suscriptores de acueducto para una Cobertura del 67.46% y 37.210 suscriptores de alcantarillado para una cobertura del 69.44%. El 6% de los usuarios recibía de 0 a 3 horas de agua, el 45%, de 3 a 6 horas, el 14% de 6 a 12, el 18% de 12 a 18 horas y solo al 12% le llegaba agua las 24 horas.
Esta estadística no incluye la población que vive en las zonas lacustres, terrenos rescatados al mar, porque a través del decreto Ley que crea la Dirección Marítima y Portuaria DIMAR, se señala que, todas las viviendas que estén 50 metros por encima de la marea más alta, no se les podrá colocar servicios públicos ni darles títulos de propiedad por ser estos terrenos propiedad de la nación. En esas condiciones vive más del 30% de la población, 17 mil familias, que, seguramente, serán desalojadas.
Del 2002 al 2007 se hicieron cuantiosas inversiones en obras diseñadas por Hidropacífico y de acuerdo con el contrato financiadas por el Estado. Las inversiones se hicieron con recursos provenientes de préstamos hechos con el Banco Nórdico y el Fondo de Desarrollo Nórdico por un valor de 17 millones 500 mil dólares, además de los que el municipio aporta -80% de los recursos- que le corresponden de las transferencias del Sistema General de Participaciones.
Obras, como la reposición de redes, que luego de tan cuantiosa inversión no resolvieron ni mejoraron el servicio. Eso deja ver a las claras que Hidropacifico, aunque se comprometió a suminístrales a sus usuarios agua por lo menos las 12 horas, no cumplió. Luego de terminar un tanque de almacenamiento y reparar tres tanques elevados más, para abastecer de agua a los sitios más altos de la ciudad, debido a que el acueducto de Buenaventura funciona por gravedad, tampoco cumplió con este nuevo compromiso. Hoy la cobertura en acueducto no supera el 70%, y en alcantarillado, antes que avanzar se retrocedió, es del 50% y como lo señala el actual Alcalde, en el Plan de Desarrollo Municipal, el promedio de tiempo en que la población recibe agua es de tres horas diarias promedio.
Lo único que ha mejorado, la empresa, es el recaudo. Las alzas en las tarifas son del 80%. El cobro jurídico se ha implementado contra los usuarios, así no gocen de un buen servicio y el abuso de la posición dominante de la empresa es el pan de cada día. Aumentan los desconectados y el corte en el servicio y aumentan también las ganancias en la reconexión, lo que sumado a sus incumplimientos, le ha generado jugosas utilidades anuales. Al municipio, por las cláusulas del contrato, solo le corresponden 18 millones de pesos.
Buenaventura cuenta con seis grandes cuencas hidrográficas, una de ellas la segunda mas caudalosa del país, y es una de las regiones con mayor nivel de pluviosidad del planeta pero, paradójicamente, no tiene un buen servicio de agua potable para su población. Y, para colmo de males, como es el principal Puerto de Colombia en el pacifico, debe vender su agua a los barcos, así no haya para sus pobladores. Por no disponer de agua potable, el puerto tiene los más altos niveles de morbilidad y mortalidad por enfermedades causadas por el uso de agua no aptas para el consumo humano. La tasa de mortalidad infantil es del 50%. Además tiene un medio ambiente altamente contaminado por la falta de alcantarillado.
La Empresa privada, Hidropacifico S.A., no solo no cumplió con el contrato, con los compromisos adquiridos, sino que hay desgreño administrativo y desmejoramiento de las condiciones de vida de la población. Estas son algunas de las razones por las cuales los habitantes de Buenaventura exigen la reversión del contrato de Hidropacifico S.A.
Y es por ello, además, que apoyamos de manera incondicional el referendo del Agua para que el servicio de acueducto y alcantarillado se convierta en un derecho fundamental, lo maneje el sector público y gocemos de un mínimo vital gratuito.
Comité por la defensa del agua y la vida de Buenaventura. Comité de Control Social de los Servicios Públicos Domiciliarios, Ligas de Usuarios de Servicios Públicos.
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