Inicio > Articulos de Actualidad > ¡Felicidades!

¡Felicidades!

José Arlex Arias, La Verdad, Cartagena, diciembre 22 de 2014

A riesgo de ser un boceto cursi, es imposible apartarse de la época decembrina, llena de luces y gratificantes deseos a los que se acuden en la búsqueda de la felicidad perdida. Una cosa es ver ese torbellino de masa amorfa llamada sociedad, moverse al vaivén de la manipulación de los centros de consumo y otra es desglosar al individuo en su esencia material, natural y espiritual; es tratar de interiorizar en lo que cruza por su mente en estas calendas.

Los grandes medios de comunicación arrastran a la sociedad a consumir los productos de sus grupos económicos de interés. Nos imponen sus marcas y con ellas las formas de lucir, vestir, calzar, peinarnos, tatuarnos, caminar y hasta de hablar y cantar. Es como un colegio con sus alumnos impecablemente vestidos, que lucen sus uniformes, todo un colectivo idénticamente ataviado. A todos les pasa: a veces se encuentran en las calles con vestidos iguales, o con el mismo tipo de carro, de moto, de triciclo o bicicleta. Nos imponen todo juego electrónico o artefacto de última generación. Así se comporta la sociedad de consumo, con la manipulación y seducción de los grandes medios de comunicación, cuyas “billonarias” ganancias se comparten entre todos los grupos económicos.

Al revisar el comportamiento de la población, la época de Navidad y vacaciones nos entrega la mejor evidencia de la existencia de una enorme diferencia entre clases sociales y de una lucha entre sí, que los profesos del sistema actual, sin sonrojarse, afirman que ha desaparecido. El comportamiento general de cada uno de los integrantes de las clases sociales es absolutamente diferencial. La familia potentada recibe regalos que por sus costos superan la imaginación y celebra sus fiestas en clubes sociales y hoteles, normalmente fuera del país, en las más bellas y caras de las urbes. Los de la clase media tienen el grave problema de que la situación de crisis del país los hace gozar al debe; esto es, utilizar todos los créditos posibles para poder obsequiarse las marcas que nos imponen y poder viajar a visitar a las familias o ir a algún hotel o a un concierto hasta donde alcance el disponible. Los de la clase pobre se abastecen en los mercados, galerías y en los “San Andresitos”, y mientras hacen esfuerzos descomunales por regalar algo a sus niños, les enseñan a ser felices y resignarse con lo que tienen.

Unos y otros luchan por sobrevivir en un país que cada día profundiza su crisis económica, social y política, la cual trata de ser maquillada con grandes campañas oficiales en donde aparece el mal denominado altruismo acompañado de regalos para la clase pobre. Algunos esfuerzos bien intencionados son canalizados como alienación para que apacigüe el descontento de los más explotados, encubriendo por completo que no existe en la faz de la tierra mejor regalo para la población que equilibrar la repartición de la riqueza, y en Colombia la riqueza está injustamente mal repartida: cerca de veinte millones de habitantes siguen en la pobreza, mientras los recursos económicos están concentrados en unas pocas y privilegiadas manos. La época de Navidad debería ser utilizada para meditar en lo mal que está nuestro país. Aún así, ¡felicidades en Navidad!

POLO DEMOCRATICO ALTERNATIVO
Siga a Jorge Enrique Robledo en Twitter
  • Imágenes
  • Videos
  • Audios
  • Todas
  • Todos
  • Todos

  • Suscríbase a la lista del PDA-MOIR

    Comunidades del MOIR

    POR LA SOBERANIA, EL TRABAJO Y LA PRODUCCION ¡RESISTENCIA CIVIL!
    Sede Nacional : Carrera 24 No. 27-25 Bogotá Colombia - Teléfono: (57 1) 245 7126.

    Seguir la vida del sitio