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La independencia no es un presente. Nuestro pasado debe servir de guía para nuestra segunda emancipación

Daniel Jaramillo Herrera, Manizales, junio de 2010

“En el marco de la política reformista de los borbones para el imperio español en el siglo XVIII también se dictó una serie de medidas dedicadas para el Nuevo Reino de Granada que resultaron decisivas en su relación con la madre patria. Desde la segunda mitad del siglo XVIII estas medidas provocaron un creciente distanciamiento por parte de la alta sociedad criolla frente a los españoles; suscitaron la toma de conciencia tanto sobre la identidad neogranadina, como sobre los propios intereses y posibilidades, que posteriormente dieron paso a la pugnas por la separación y la autonomía”.1 La historia se repite.

Actualmente hablamos de independencia con tal naturalidad como si en el contexto colombiano estuviéramos gozando de ella. Nos venden la independencia como término, mas no la asumimos como práctica, debido a que el capitalismo y el imperialismo –fase superior de este–, sobre todo el norteamericano, nos la entrega con discursos demagogos no respaldados con su accionar político, un actuar leonino que aplica el principio darwinista de que en toda sociedad sobrevive solo el más fuerte sin dar posibilidad a los demás de al menos gozar de un estilo de vida digno.

La entrada a este texto nos habla de una parcela de la historia en la que se empezó a forjar el proceso de independencia de 1810, que este año celebraremos con el Bicentenario. Los autoproclamados norteamericanos (a pesar de que en Norteamérica no son el único país) al igual que los Borbones, dictan una serie de medidas para los países subdesarrollados como el nuestro para que se sumen a cumplir ciegamente un papel de sumisión que sirva a los intereses estadounidenses en su proceso de globalización neoliberal.

Así como el imperio romano, el francés, el inglés y el español, entre otros, buscaban la dominación de otras tierras para demostrar su poderío y para aumentar su capacidad adquisitiva, Estados Unidos utiliza una política de dominación y asfixiamiento económico, sin dejar nunca atrás la poderosa arma de la invasión. Al contrario de los otros imperios, que develaban abiertamente sus intentos expansionistas, el imperio estadounidense esconde siempre sus propósitos tras lo que ellos llaman “nobles intenciones”, como la búsqueda de la paz o la consolidación de la democracia en alguna región del mundo. Sabemos que son solo sofismas de distracción que apartan la mirada de los incautos de las reales intenciones. Otrora se utilizó al fantasma del comunismo, endilgándole ser el culpable del riesgo del “orden mundial”, para de esta manera poder invadir los países que no querían participar en un concierto político del mismo ritmo suyo. Ahora se usa la imagen del terrorismo para tomar atribuciones que nadie le ha dado, la de intervenir en la solución de los conflictos y la de creer que vendiendo la paz puede hacer la guerra cuando sus intereses se ven amenazados.

Sabemos que a diferencia de Perú, Chile y Colombia, que evidentemente han virado a la derecha, los demás países de Suramérica empiezan procesos de movilización y rechazo a las órdenes que se dan a través de la llamada globalización, proceso que se quiere mostrar como uno de integración de todos los países para la prosperidad de la orbe, con identidades financieras, mayormente manejadas por Estados Unidos y sus amigotes y por medio de medidas “disimuladas” como la instalación de 7 bases norteamericanas en territorio colombiano, territorio que geoestratégicamente hablando es muy útil para frenar los procesos sociales y los vientos emancipatorios que corren hacia el norte del continente.

Lo único que le falta a la boca del embudo, que es como podemos llamar a Colombia, como conector entre Suramérica y el resto del continente, es que tenga una toma de conciencia e de identidad y que así como los antiguos criollos y esclavos se dieron cuenta de que no eran españoles y que podrían llegar a ser un Estado independiente por medio de un proceso de resistencia como el que encaminaron al principio los comuneros, en comienzo gracias a los conocimientos que traía Mutis tras la Expedición Botánica, y que posteriormente los próceres de la independencia llevaron sobre sus hombros, pueda llegar a su segunda emancipación y proclamarse como una patria soberana.

Los colombianos tienen que tener claro que no se puede hablar de independencia sin soberanía. No somos soberanos cuando importamos más de 9 toneladas de comida al año, cuando feriamos el patrimonio nacional como si estuviéramos en cualquier plaza de mercado del Medioevo o cuando la salud y la educación han dejado de ser un derecho para convertirse en una mercancía, cuyas ganancias son utilizadas en buen parte para el pago de una deuda externa ilegítima contraída desde 1903.

Cuando conmemoramos 200 años de un proceso de independencia, la sociedad colombiana sigue cegada por cortinas de humo. Es pertinente entonces repetir el llamado que hiciera Francisco Mosquera, fundador del MOIR: “A pesar de los obvios apremios, la situación actual es excelente. Yo les aconsejaría que no pierdan la marea alta”. Son tiempos en los que aumentan las tasas de desempleo, se elevan cada vez más los índices de miseria, son entregados a precio de papa los recursos naturales, son asesinados por el gobierno los hijos del pueblo y son absurdos los índices de deserción escolar, hemos de tener presente que en algún momento llegará nuestro segundo Florero de Llorente, que impulsará nuestra segunda independencia. Es ahí donde nuestro horizonte se despeja.

1. Hans-Joachin König. El camino hacia la nación. Nacionalismo en el proceso de formación del Estado y de la nación de la Nueva Granada. 1750 a 1850. Cáp. 1. Elementos esenciales de la política reformista de los borbones. Pág. 53. Colección bibliográfica Banco de la república

luispuyana - 2010-06-17 07:56:00

SOBERANÍA NACIONAL: “La Nación Colombiana es para siempre, e irrevocablemente,
libre e independiente de la Monarquía Española; y de cualquiera otra Potencia o dominación extranjera; y no es, ni será nunca el patrimonio de ninguna familia ni persona” art. 2º de la Constitución de 1821.

CON LA CONSTITUCIÓN DE 1821 Y SU ART. 2o QUEDÓ SINTETIZADO LOS 40 AÑOS DE LUCHA DE LA REVOLUCIÓN COMUNERA PARA LOGRAR NUESTRA SOBERANIA NACIONAL, ahora se requiere una nueva independencia que de nuevo logré incertar esa frase, que es un homenaje a la libertad de los pueblos que lograron con muchos sacrificIos, para que jamás vuelva hacer borrada por ninguna oligarquía local al total servicio del imperialismo norteamericano.

La lucha nuevamente por nuestra Soberanía Nacional es la única diferencia para distinguir los enemigos de la autodeterminación de los pueblos por lograr que sus tierras produzcan la comida que requieren los 44 millones de habitantes. Tarea democrática que iniciara el general Tomas Cipriano de Mosquera y Rafael Núñez en 1860 al realizar la única profunda reforma agraria que se trato de hacer en 1860, la que llamó: "Desamortización de bienes de manos muertas" donde el 85% de las tierras estaban en manos del poder feudal de la iglesia.

Pero Rafael Núñez resolvió de liberal mutarse a godo que con su movimiento Regeneración aniquiló el partido liberal en la guerra de los mil días (1899-1902), y se le dió el primer zarpazo a la Soberanía Nacional al facilitar el robo de Panamá en en 1903. Sobre el cadáver del partido liberal resucita una manada de traidores, gestores del hoy Frente Nacional que con la tesis de inclinarse a la estrella del norte imperial, doctrina fascista de Marcos Fidel Suárez, se fue entregando la patria a pedazos al arrodillarse al endeudamiento externo ofrecido por el imperio gringo.

Contra la Unidad Nacional a favor del capital imperialista planteada por López Pumarejo en 1922 ,se le opuso don Fidel Cano que en sus editoriales del entonces patriótico Espectador, denunciaba que el capital financiero norteamericano venía era por sus propios intereses y no el nuestro. Ellos vienen por los contratos estatales y el petróleo.

MASACRE DE LAS BANANERAS. tuvo que venir la masacre de las bananeras ordenada por el capital financiero dueño de la United Fruit Company, que ordenó la primera masacre que contra los trabajadores ejecutó el gobierno conservador de la época. Quien lo denunciara fue el tribuno del pueblo JORGE ELIECER GAITÁN, en 1928 con es frase lapidaria más vigente hoy día, al exclamar: "La oligarquía liberal conservadora tiene una metralla metralla contra el pueblo y se arrodilla ante el oro americano". Gaitán se convirtió en la piedra dentro del zapato de la Unidad Nacional de la oligarquía y cuando planeaba denunciar la gestación de la OEA, como una herramienta al servicio del gobierno gringo fue asesinado días antes de que se fundara en ese abril de 1848.

SOBRE EL CADÁVER YA DE GAITÁN SE FRAGUA POR FIN EL FATÍDICO FRENTE NACIONAL, donde la oligarquía liberal-conservadora en 1953 decide apoyar el golpe de Estado de Rojas Pinilla, que facilitó la alternación del poder para robar el presupuesto nacional y facilitar la injerencia norteamericana en el saqueo del petróleo. El único que se salvo fue el de Barrancabermeja ante la patriótica lucha que emprendieron los trabajadores petroleros desde 1922 para nacionalizarla en 1948.

ECOPETROL surgió de Lucha que le costó a la clase obrera de la USO, asesinatos de sus líderes y otros encarcelados. Cuando ECOPETROL hoy en día alcanzó índices de productividad constituyéndose en la mejor empresa de América Latina, el gobierno neoliberal del uribestía presidente decide venderla a pedazos y la mete en esa cueva de ladrones de Wall Street. La que el neoliberal de Mockus promete seguir privatizándola .

LA UNIDAD NACIONAL DE SANTOS, propuesta indicativa de que el programa del gobierno es continuar la letal política del Frente Nacional, más privatización del aparato productivo estatal que significa elevar los costos de las facturas de los servicio públicos. Más impuesto a la gasolina, más represión que impida cualquier movimiento nacional y patriotico para recuperar nuestra Soberanía Nacional entregada totalmente al imperio gringo con sus siete bases gringas que aseguran seguir saqueando nuestro recursos naturales y seguir aceptando sus ventajosos empréstitos que en el presente año se llevaron 40 billones de pesos en pago de sus leoninos intereses, y el año pasado fueron 37, para un total de 77 BILLONES: LA MITAD DE UN PRESUPUESTO.

LA TAREA ES SEGUIR APOYANDO LA RESISTENCIA CIVIL CONTRA ESE NUEVO FRENTE NACIONAL QUE PRETENDE PROFUNDIZAR LA MISERIA DEL PUEBLO A FAVOR DE LA DICTADURA IMPERIALISTA DEL GOBIERNO NORTEAMERICANO Y SU NUEVO UJIER: SANTOS POSITIVO.

POLO DEMOCRATICO ALTERNATIVO
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