Inicio > Prensa > Revista de Prensa > La extranjerización terrateniente

La extranjerización terrateniente

Guillermo Maya Muñoz, El Mundo, Medellín, enero 26 de 2012

El índice alimentos del FMI, teniendo a 2005 como año base (=100), en junio de 2008 fue 179.11, con la crisis bajó en diciembre de 2008 a 119.6, para subir a 190.88 en abril de 2011, y posteriormente bajar a 161.51 en diciembre de 2011. Este índice incluye cereales, aceites vegetales, carne, alimentos de mar, azúcar, bananos, y naranja. En general el comportamiento de los últimos 10 años ha sido al alza. El gran problema para la mayoría de países importadores es que la seguridad alimentaria está en peligro. Los especuladores internacionales están detrás de este proceso.

Esta inflación de alimentos ha tenido un efecto desastroso sobre la población más pobre del mundo. Uno de los factores más importantes de este fenómeno es la dedicación de grandes extensiones de tierra y recursos para la producción de los llamados biocombustibles, etanol y biodiesel, que en el caso de Colombia se han convertido en factor de despojo de las tierras a las comunidades campesinas.

Por otro lado, esta situación ha empujado a los inversionistas, especuladores y gobiernos, especialmente China, Japón y Corea del Sur, a comprar o alquilar grandes extensiones de tierra para producir alimentos, afectando las comunidades locales y debilitando la seguridad alimentaria y la soberanía nacional. Titular del NYT: “Campesinos africanos desplazados, mientras los inversionistas se instalan” (Dic. 21-2010). Esto sucede en varios países africanos, incluso en Etiopia, frecuentemente arrasada por las hambrunas. Se calcula, desde 2001, que los extranjeros controlan, en los países en desarrollo, una área igual a 227.000.000 de has (Oxfam).

En Colombia, la comercializadora de cereales y materias primas agrícolas Cargill tiene un proyecto de 90.000 has en el Meta, y ha invertido 100.000 millones de pesos en compra de tierras. Mónica Semillas tienen un proyecto de inversión por 20 millones de dólares en Puerto Gaitán. El grupo israelí Merhav, en Pivijay -Magdalena- tiene un proyecto de 300 millones de dólares en compra de tierra para producir etanol a partir de la caña (Portafolio, enero 15-2012). Igualmente, varias empresas extrajeras se están apoderando de las tierras del macizo colombiano, con el fin de privatizar las fuentes de agua (El Tiempo, enero 2-2012). La ingenua respuesta del Ministro de Agricultura JC Restrepo es: “No podemos caer en esa exaltación desmesurada de lo nacional frente a lo extranjero, de considerar así la inversión foránea”.

En Brasil, con 20% de la tierra de Sao Paulo, y Argentina, con 11% de la tierra cultivada en manos extranjeras, los gobiernos preocupados con la situación, han tomado medidas para limitar la extranjerización de las tierras. En Argentina con una ley, y en Brasil con la resurrección, por parte del Fiscal General, de una vieja norma de 1971 que impedía la venta de tierra a extranjeros.

Mientras el presidente de la cámara de comercio Brasil-China califica a los funcionarios brasileños de “jurásicos”, por las restricciones a las pretensiones chinas, un informe del NYT afirma que: “La propia China no permite la propiedad privada en tierras de cultivo, y advirtió a los gobiernos locales contra la concesión de contratos a gran escala y a largo plazo a las empresas en una directiva de 2001. China también prohíbe a compañías extranjeras comprar minas y campos petroleros”. (Alexei Barrionuevo, 2011, China’s Interest in Farmland Makes Brazil Uneasy, NYT, may 26.)

Sin embargo, el Banco Mundial, la FAO, y la ONU (Unctad) se han juntado para apoyar la inversión extranjera en la agricultura, bajo ciertas condiciones, para que sea “socialmente aceptable”, con los sofismas de transferencia tecnológica, mejoramiento de la seguridad alimentaria, y de responsabilidad empresarial, etc. (Consulte: BM, Principios para la Inversión Agrícola Responsable que respete los derechos, los medios de vida y de los Recursos, enero 25-2010, y comentario de Luis Hernández Navarro, en La Jornada, abril 27-2010).

El modelo Carimagua o de gran empresa agrícola, orientada a los mercados mundiales, impulsado por el gobierno de los “tres huevitos”, fomenta un modelo disfuncional: Los campesinos, en las ciudades, desempleados y hambrientos.

POLO DEMOCRATICO ALTERNATIVO
Siga a Jorge Enrique Robledo en Twitter
  • Imágenes
  • Videos
  • Audios
  • Todas
  • Todos
  • Todos

  • Suscríbase a la lista del PDA-MOIR

    Comunidades del MOIR

    POR LA SOBERANIA, EL TRABAJO Y LA PRODUCCION ¡RESISTENCIA CIVIL!
    Sede Nacional : Calle 39 Nº 21-30 Bogotá Colombia - Telefono: (57 1) 245 9647.

    Seguir la vida del sitio