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La nueva concesión del Ernesto Cortissoz

Norman Alarcón Rodas, Barranquilla, marzo 11 de 2015

El 5 de marzo pasado el presidente Juan Manuel Santos puso a rodar la nueva concesión del aeropuerto Ernesto Cortissoz que está situado en Soledad, Atlántico, y tiene su radio de acción en el Área Metropolitana de Barranquilla. En casi dos décadas esta importante infraestructura estuvo administrada por el sector privado con muy mala fortuna, luego por Aerocivil por tres años con una buena nota y vuelve a manos privadas a través de empresas que no tienen ninguna experiencia en el tema aeroportuario sino en la construcción de obras civiles y en la concesión de carreteras.

El anterior contrato, que rigió por 15 años (1997-2012) fue considerado por analistas y opinión pública como leonino, ya que se pactó una contraprestación de $9.400 millones anuales a favor del Estado, pero en 15 años solo recibió $14.805 millones y quedó con acreencias por más de 30.000 millones de pesos por concepto de obras y mantenimientos dejados de realizar. El accionista mayoritario era Aeropuerto de Barranquilla S.A. del cual hacían parte: Promigas, Cementos Argos, Sociedad Portuaria Regional de Barranquilla (SPRB), Gases del Caribe, Terpel, Fenalco, Anato, Comité Intergremial, etc. Como accionista minoritario AENA, socio español, conformando la empresa ACSA. Según denunció Santiago Castro, exdirector de Aerocivil, los ingresos de ACSA en el último año llegaron a 39 mil millones de pesos, contrastando con lo que recibió el Estado. Un documento oficial concluyó que durante esta concesión el tráfico internacional cayó, lo mismo que el flujo de caja proyectado y solo hizo obras de mantenimiento.

Contrasta lo anterior con la administración de la Aeronáutica Civil durante tres años (29 de febrero de 2012 al 5 de mayo de 2015), en los cuales hubo inversiones por 25.000 millones de pesos mucho más que las que hizo ACSA en quince años. El Ernesto Cortissoz es autosostenible con la tasa aeroportuaria afirma Natalia Abello, ministra de Transporte. Según una investigación de fiscalización de la Contraloría General de la República “la retoma del aeropuerto Ernesto Cortissoz por parte de Aerocivil registra un balance ampliamente satisfactorio con respecto al cuestionado manejo que le venía dando ACSA S.A.”

El nuevo consorcio ganador es Aeropuertos de Colombia SVP, integrado por Valores y Contratos (Valorcon) de Barranquilla, con el 41,5%; Equipo Universal, con el 41,5% e inversiones Millenium Azipo con el 17%, que se constituyó como Grupo Aeroportuario del Caribe. La Agencia Nacional de Infraestructura (ANI) adjudicó la concesión el martes 30 de diciembre. La concesión contempla inversiones por cerca de 350 mil millones de pesos durante 15 años y ofreció una mayor participación en los ingresos regulados y no regulados. La base de retorno partía del 5 por ciento y el consorcio triunfador presentó un porcentaje de 14.6 por ciento superando a la contraparte que ofreció 14.1 por ciento.

La firma privada ganadora, al no tener conocimientos aeronáuticos, ha presentado como operador a través de una subcontratación a la empresa Hasdc que tiene bajo control el Sistema Aeroportuario de Houston en los Estados Unidos. Al no conocerse la letra menuda de la concesión habrá que esperar los desarrollos del contrato, sin dejar de advertir que el lucro privado siempre quiere llevarse la parte del león, y aquí ya van dos contratos de por medio, uno con la concesión directa y otro de esta con la firma estadounidense, cuando la estatal Aerocivil había enrutado el Ernesto Cortissoz por una senda positiva. El tiempo nos dirá quién tenía la razón.

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