Inicio > Articulos de Actualidad > Megaminería en Risaralda: suena un Gaviria Trujillo

Megaminería en Risaralda: suena un Gaviria Trujillo

Duberney Galvis Cardona, Pereira, junio 26 de 2014

Luis Fernando Gaviria Trujillo es hermano del expresidente César Gaviria Trujillo. Fue viceministro de medio ambiente en el gobierno de Andrés Pastrana. Administrador Ambiental Honoris Causa de la Universidad Tecnológica de Pereira UTP, en la que además ha sido directivo. Ha estado vinculado al sector de hidrocarburos y minería, tema en el que sale beneficiado en varios contratos con la UTP, y la Corporación Ambiental de Risaralda, Carder.

De entrada el nombre de Luis Fernando Gaviria está relacionado con el sector de hidrocarburos como director ejecutivo de la compañía MC2 S.A.S. E.S.P. Así lo deja ver en su perfil de Facebook. MC2 está dedicada al transporte, distribución y comercialización de gas natural comprimido. Un corto informe de la revista Semana que cubrió un pleito entre César Gaviria y PetroMagdalena, pone a los Gaviria Trujillo como propietarios de MC2 (Ver PDF) e incluye el nombre del banquero Sarmiento Angulo en el negocio. No obstante la empresa, apoyada en el atinado cambio de razón social, de sociedad limitada a Sociedad Anónima Simplificada SAS, ha optado por no responder las solicitudes para ampliar la información.

Pero ¿qué hace un exviceministro de ambiente y ejecutivo de señorial empresa contratando con universidades y entidades públicas en la tierra de los Gaviria? Luis Fernando es hombre que contrata con facilidad en la UTP y la Carder. En la primera con la venia del rector Luis Enrique Arango, hecho que ha generado polémica (ver “La Clientela de Luis Enrique (I)”). Y en la Carder, fortín político de hegemonía liberal (ver “Carder” en la Silla Vacía) con la anuencia del director Manuel Álvarez Villegas. De ahí que en algunos ‘tinteaderos’ liberales de Pereira hablen en tono irónico del rol ‘contractual’ del hermano del expresidente Gaviria; opinan que quedó marginado a vivir de la ponchera de los contratos en su tierra.

Sin embargo lo llamativo más allá del monto de los contratos -que en el caso UTP suman alrededor de $100 millones- es su naturaleza. El de la universidad ubica al hermano de Gaviria como “asesor agro industrial”. A vuelo de pájaro riñe con el actual tipo de minería en Colombia. Pero en el municipio de Quinchía, Risaralda, señalan que los contratos buscan resolver líos de la minera canadiense Seafield Resources con los pequeños mineros ubicados por décadas en el sur del municipio, en el área rural de Miraflores, donde la minera “explota 150 hectáreas de terreno”.

ggggggY en realidad cada trozo de pan es un rastro que conduce al mismo destino. Hay contratos de la UTP con la minera que consisten en proyectos de extensión con plántulas de mora y plátano. Lo curioso es que entre las “alternativas” ofrecidas a los mineros para reemplazar el trabajo de minería tradicional, figuraba la de los proyectos productivos con tales plántulas, desarrolladas además en la facultad de ciencias ambientales de la UTP, de la cual es íntimo el Dr. Fernando Gaviria. “…El señor Gaviria siempre nos ha pintado muchos pajaritos en el aire para salirnos de la minería; declaran los mineros de Miraflores. Eso siempre quiso la ‘sífilis’ -así pronuncian varios pobladores el nombre de la Seafield- pero no somos bobos”.

Entre tanto en el otro fortín del exvice, la Carder; éste acumula contratos por cerca de $80 millones. Algunos para ejecutar convenios realizados entre la Carder y el Ministerio de Minas o la Agencia Nacional Minera ANM.

580785_4771507045396_1970310436_nY en efecto la importante presencia de Fernando Gaviria ha servido para que la Seafield ponga al lado de su silla la de la principal universidad de los risaraldenses y la máxima corporación ambiental. Logrando que estas dos entidades públicas se extiendan a funciones para las que no fueron creadas inicialmente. Ahora incluyen prestar servicios a particulares y protagonizar sus planes de trabajo. Parte de la ejecución contractual suele converger en escenarios con la minera; asoman en la universidad, mesas mineras regionales y talleres con los mineros (http://bit.ly/1o7VVI5). Una relación con coincidencia de provecho superlativo.

De la Seafield se puede anotar es el vagón que domina la megaminería en Risaralda. Según la Carder la compañía no ha solicitado ningún tipo de licencia ante la corporación porque no son requeridas para la actividad de exploración. Habrá que decir que lo que sí les han aprobado son permisos para infiltrar aguas residuales domésticas y concesiones para uso de aguas superficiales. Sobre el tema ya hay varias denuncias en sus oficinas, presentadas por juntas de acción comunal y los acueductos comunitarios de Quinchía. La entidad ambiental ha respondido que las “operaciones y procedimientos de exploración minera de la compañía están bajo el cumplimiento del Plan de Manejo Ambiental”. –Cabe recordar que el año 2011 hubo un rifirrafe público entre la minera y la administración municipal de Quinchía por la compra y uso del agua municipal.

Por su parte el Dr. Gaviria ha manifestado que “Con los talleres se pretende consolidar un plan de minería responsable y ambientalmente sostenible en el municipio de Quinchía. Estas mesas ambiéntales tienen como objetivo consultar todos los sectores involucrados para determinar qué queremos en el territorio, hacia donde vamos, qué proyectos productivos se pueden desarrollar paralelamente, qué tipo de minería ilegal existe, como se debe manejar y organizar, cómo podemos acompañar a las comunidades de este municipio y qué proyectos prioritarios se deben trabajar”. (“Hacia la legalidad” La Tarde, 17 de marzo de 2013).

En buena medida lo expuesto hasta aquí explica por qué la última movida de Fernando Gaviria, ha consistido en meterse en el proyecto bandera de los pequeños y medianos mineros de la Corporación Área de Reserva Especial Minera de Quinchía, Corpoare. Proyecto opuesto a la Seafield que agrupa a mineros que durante años se han negado a ceder sus terrenos a los canadienses. En este caso el protagonista resultó beneficiado de la ejecución de un contrato entre la Carder y la ANM, que vincula a los mineros de Corpoare. Desde luego el malestar de muchos en la zona es palpable. Al hermano del expresidente Gaviria lo ven como una ‘ficha’ de la compañía.

En Quinchía Risaralda, permanece el malestar. El poder del apellido Gaviria y su incursión en el tema minero en la región, lo ven como un cálculo que obedece a algo más que las aventuras propias del hermano huérfano del poder post presidencial. Eso creen los habitantes del municipio que un día padeció una “suerte de trágico macondo” como lo describiera el diario El Tiempo en su momento, y que hoy están en medio de la puja de una fuerza viva que se disputa un lugar en el negocio financiero de la minería transnacional, en la que pocos quieren fiarse de la casualidad.

- La historia apenas inicia.

POLO DEMOCRATICO ALTERNATIVO
Siga a Jorge Enrique Robledo en Twitter
  • Imágenes
  • Videos
  • Audios
  • Todas
  • Todos
  • Todos

  • Suscríbase a la lista del PDA-MOIR

    Comunidades del MOIR

    POR LA SOBERANIA, EL TRABAJO Y LA PRODUCCION ¡RESISTENCIA CIVIL!
    Sede Nacional : Carrera 24 No. 27-25 Bogotá Colombia - Teléfono: (57 1) 245 7126.

    Seguir la vida del sitio