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NO A TIERRAS A LOS EXTRANJEROS

Declaración, Senador Jorge Enrique Robledo, Bogotá, 25 de junio de 2009

Ante el aumento de compra de tierras por extranjeros, en especial en los países pobres, el gobierno del presidente Uribe explora mecanismos que permitan a conocidas firmas foráneas adueñarse de vastas zonas agrícolas del territorio nacional. Según el Contralor General de la República, Julio César Turbay Quintero, y el presidente de la Sociedad de Agricultores de Colombia, Rafael Mejía, de adoptar ciertas medidas en la materia, el gobierno pondría en riesgo la seguridad alimentaria de los colombianos y el empleo rural.

La FAO y el relator especial de Naciones Unidas para el Derecho a la Alimentación, Olivier De Schutter, señalan que la compra de tierras en países pobres puede ser extremadamente peligrosa para la seguridad alimentaria, pues aumenta la dependencia de las poblaciones locales de los volátiles e inseguros mercados internacionales. Desde 2006, entre 15 y 20 millones de hectáreas de tierras de uso agropecuario han sido objeto de transacciones donde intervienen extranjeros. La FAO, en un informe publicado el 29 de mayo pasado, estima que la situación abocaría a los países pobres a quedar “desposeídos o [a que] se les impida el acceso a la tierra, el agua y otros recursos”.

En Argentina, por ejemplo, el 10 por ciento del territorio está en poder de extranjeros. En Madagascar, una multinacional oriental aspira a quedarse con 1,3 millones de hectáreas concesionadas a un siglo con el objeto de producir alimentos para la exportación. Tal extensión sale de los haberes agrícolas de ese país del África y aumenta la inseguridad alimentaria de su población. La compra de tierras se extiende también a Filipinas, Indonesia, Laos, Camboya, Marruecos, Sudán, Uganda, Etiopía, Yemen, Brasil, entre otras.

Convertir parte de las tierras cultivables del mundo y de Colombia en fuente de especulación las encarecerá en los mercados domésticos. La medida aumentará los costos de varios renglones de la producción y empeorará su ya ruinosa situación. Sembrar alimentos para proveer a las necesidades de los grandes conglomerados y de las potencias dejará aún más expósita la ya diezmada soberanía alimentaria de Colombia. Como lo establecen los TLC y en general el “libre comercio”, no se les imponen a las trasnacionales requisitos de desempeño, como por ejemplo, que vendan parte de su producción en el mercado local.

La inconstitucionalidad del mal llamado Estatuto de Desarrollo Rural dejó sin piso por el momento la posibilidad de que el gobierno pueda otorgar a extranjeros grandes extensiones de tierra. Ahora el Ministerio de Agricultura explora medidas que le permitan revivir otro ataque a la soberanía alimentaria, medidas que consulta a los “interesados”. Este es el modelo Carimagua, el de los Robin Hood al revés. En un país con una de las peores distribuciones de la tierra del mundo (Gini de 0,85) y con millones desplazados, es propicio abstenerse de adelantar políticas que tiendan a aumentar las carencias económicas del campesinado y el empresariado rural y a debilitar aún más la soberanía nacional. ¡No a tierras a los extranjeros!

David - 2009-06-28 06:50:24

Me parece que la posición del senador Robledo es ejemplar y necesaria. Todas estas formas de neocolonialismo con las que se pretende maximizar la sujeción del pueblo a políticas extranjeras (y sanguijuelas), no pueden erigirse sin réplica por parte de los afectados.
Vamos todos (o mejor dicho los pobres) a oponernos, porque en definitiva, con cara de buenos o de malandros, a quienes les quieren quitar las tierras y lo poco que se ganan trabajándola, es a los campesinos más pobres.
Obreros, estudiantes, campesinos, todos... No más extranjeros con facha de salvadores, no más sanguijuelas, no más complicidad del gobierno en la explotación del pueblo, no más silencio...

luispuyana - 2009-06-27 02:34:18

LA RECONQUISTA DE TIERRAS POR EL CAPITAL FINANCIERO PEOR QUE LA DE LOS IMPERIOS ESCLAVISTAS Y FEUDALES UNA VEZ DESCUBIERTA AMÉRICA.

El genio de Francisco Mosquera lo resumía así: "El hecho paradójico el que lo aventajado del viejo mundo se tropezara con lo rezagado del viejo mundo, y viceversa selló la suerte de las dos porciones tan dispares y tan encontradas de América".

“….al Norte del Río Grande arribó la emigración más avanzada de entonces a colonizar unos parajes apenas habitados por aborígenes que en su retardo evolutivo no pasaban del estadio superior del salvajismo,…En lo que después sería Estados Unidos, los colonos, con una mano de obra salvaje no utilizable, tuvieron ellos mismos que descuajar los bosques y hendir los surcos, hasta ver florecer a la postre un capitalismo puro, exento de las interferencias de sistemas caducos heredados a los que fuera necesario barrer, como le tocara a la burguesía europea en sus batallas por el desarrollo”.

"En cambio, el rancio coloniaje monárquico, de severo molde absolutista y al que prácticamente le correspondiera fundar a Latinoamérica, trasplantó intacto aquí el régimen feudal, dada la feliz coincidencia de que se toparía con una abundante población indígena apta para la agricultura y las labores manuales, a la cual, además de evangelizar, transformaría en siervos de la gleba”

EL CAPITAL MONOPOLISTA NORTEAMERICANO SE TRAGA LA GRAN NACIÓN DE JEFFERSON.

Lo cierto es que Thomas Jefferson bajo los postulados liberales y a fin de detener las viejas aspiraciones de reconquista de Inglaterra predicó el postulado de que ningún gobierno extranjero podía someter a otro. Y así nació y creció el capitalismo, hasta cuando tales premisas democráticas fueron alteradas por “una banca omnipotente, reguladora de los engranajes industriales puestos a la sazón bajo sus arbitrios, irrumpen los gigantescos monopolios, suprema expresión de la concentración del capital, los cuales estiman demasiados angostos sus linderos fronterizos y han de hacer de la rapiña una divisa, renegando de las sanas tradiciones y trastornando la mente de la gran nación de Jefferson. La guerra contra España en 1898, su primera confrontación netamente imperialista, no se emprendió ya en aras de las cláusulas de ’no colonización’ de la Doctrina Monroe, sino al revés, para apropiarse de lugares ajenos, como lo llevó a cabo aquel año el gobierno de Mackinley con Filipinas, Guam y Puerto Rico. Contra Cuba”.

Ya en 1848, cuando en Europa el Manifiesto socialista proclamó la unidad de los trabajadores contra el capital, la banca financiera también ya daba muestras de esa unión en Estados Unidos al tragarse la mitad del territorio de México, en pro de sus recursos naturales.

LA RECONQUISTA YA NO CON LA GUERRA SINO CON EL NEOCOLONIALISMO APOYANDO SANGRIENTAS DICTADURAS. La política como continuación de la guerra usando todas las formas de lucha, paradójicamente condenada hoy por el gobierno norteamericano, demás potencias y cipayos adictos al capital. A través del neocolonialismo sin enviar sus ejércitos para el dominio de tierras ajenas, usan indirectamente la de los ejércitos nacionales de los gobiernos cipayos para apoderarse de tierras ajenas.

Las tierras que no gana con la guerra, la banca financiera lo consigue con el neocolonialismo. Es cuando aparecen las famosas repúblicas bananeras de la United Fruit Company, afectando Soberanías al quitar y poner gobiernos en Guatemala. Costa Rica, Honduras, Panamá y Colombia, para cultivar tierras ajenas llegaron a brutalidades como la ocurrida con la masacre de las bananeras en 1928. O las conquistadas en el gobierno del Uribe por el paramilitarismo en beneficio de los terratenientes para cultivar palma y extraer el etanol subsidiado para entregarlo a la potencia norteamericana y así incrementar su codicia de más ganancias y paliar su propia crisis de combustibles con la plata del pueblo colombiano, pagada en impuestos de donde sale el subsidio para el etanol.

Es en éste brevísimo resumen del neocolonialismo es que cabe el inversionista financiero Henry Ford que con su fábrica de motores y a la caza de salarios baratos no solo incursionó en el amazonas brasilero, sino que también el poder de sus motores apoyó y financió a Hitler en la construcción de sus endemoniadas máquinas de guerra, tanques y aviones, quedando descubierto su falta de escrúpulos y el total cinismo del capital agiotista, del que el portal de Wikipedia y otros autores detallan la vida de ese funesto empresario industrial y financiero.

Y sobre el problema de la tierra y su encarecimiento por el capital inversionista recordemos la cita de Robledo al rescatar editorial The New York Times: “Ha estallado una guerra sobre los precios de las hectáreas, una guerra que los agricultores saben que perderán ante la especulación de los inversionistas…podemos estar presenciando el inicio del dramático momento en que la propiedad de la tierra cultivada pasa del agricultor hacia los gigantes industriales de la producción energética y agrícola”(Editorial, agosto 10.07). De esa especulación el presidente favoreció a sus hijos.

Anónimo - 2009-06-26 18:19:12

Y ahora estos apátridas quieren vender a los extranjeros nuestro terruño, a pedazos, en pública subasta, como lo han venido haciendo con los recursos del subsuelo. Es el colmo de los colmos!. Pero como a la panda de la casa de "Nari", neoliberales hasta los tuétanos, el concepto de patria es una antigualla, algo desueto, al igual que las fronteras entre naciones, porque la globalización acabó con esos anacronismos deviniendo la Aldea Global con la ciudadanía planetaria propiciada por la revolución tecnológica en el campo de la información y la comunicación ( TICs ) y el "libre comercio". La instalacion sobre el globo terraqueo del estadio positivo en el devenir histórico de la sociedad humana regulado, por el capitalismo. El sueño de Augusto Compte y de la burguesía mundial.

Los estados nacionales son, en efecto, productos del capitalismo que acabó con la estructura feudal del medievo. Gracias a esta conquista el comercio se hizo nacional y creó la condición para la expansión mundial del capiitalismo, pero el desarrollo que impulsó no fue uniforme sino desigual en los cinco continentes, con naciones ricas y dominantes y paises pobres y dependientes de potenciias extranjeras. La Aldea Global esconde la pretensión de los grandes de engullirse a los pueblos y naciones tercermundistas. La defensa del pais, de la soberanía nacional y de la patria se constituye en un muro de contención de las agresionnes imperiales. No son en consecuencia conceptos anacrónicos..., todo lo contrario, la patria o nación como unidad geopolítica que engloba en un todo orgánico territoriopueblocultura, constituye una realidad vigente que estorba los propósitos expansionistas del capital financiero internacional y de las grandes potencias para su Ideal platónico: un polo desarrollado y dominante, con menos del 10% de la población mundial, y el resto de la humanidad a merced del mismo, subsumidos en la cultura del consumismo, masificados y alienados.

POLO DEMOCRATICO ALTERNATIVO
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